Thursday, February 16, 2012

Un vacío sideral

La pucha como duele. Ya hace casi una semana que paso lo impensado y el Flaco, ese al que le cantamos tantas veces, ‘El flaco no se va, el flaco no se va’, se nos fue un 8 de Febrero para hacerse canción. 
Hoy solo me queda un dolor horrible y una especie serena de paz al saber que debo ser sino el
único, uno de los pocos que escuchan al flaco en el subte en Boston.

Un vacío imposible de llenar. Una situación inaceptable. Yo me lo hacía al flaco poniendose viejo con nosotros, como un Dylan, un Paul McCartney o una negra Sosa. Dejarnos a los 62 es un despropósito: al menos unos 20 años antes de lo debido, de lo que yo me imaginaba. Y entonces pase del dolor infinito a la bronca, porque en este caso el pucho tuvo muchísimo que ver. El flaco fumaba de mas, lo cual es extraño en cierta forma dado lo cuidadoso que era con su voz y su arte. Varias de sus anécdotas giran en torno al cigarrillo: que salió a comprar puchos al bar de la esquina y se paro a hablar con los vecinos, que se fumo un puchito rapido antes de entrar a tocar… etc
Mejor no hablar de ciertas cosas.

Mi relación con el flaco y su arte fue instantánea y forever and ever. En el momento que escuche la primera cinta (creo que fue Invisible, circa 1978-80, yo era un pibe) ya supe que no lo iba a dejar mas. Algo hizo click adentro. En una casa chiquita de Barrio Providencia.
Una de las cosas que me dolieron al dejar el país en 1997 fue el saber que quizás ya no lo vería actuar mas en vivo. Quizás engancharlo en algún recital cuando fuésemos de paseo algún diciembre? Nunca se dio, pero siempre me fije en las fechas y nunca hubo coincidencia. Creo que lo mas cerca fue un Diciembre 5 en el Gran Rex, muy temprano para nuestros planes de ese año. Entonces atesoro cada uno de los muchos recitales en los que lo vi tocar con diversas formaciones, todos sus shows en Cordoba (Juniors -muy tarde-, La Tablada! con Jade, Pabellón Argentina, La Falda, etc) y varios en la capi. Pero hay uno de esos que guardo especialmente en algún rincón de mi, el show de la presentación de Peluson en la Sala de las Américas. No recuerdo el mes, supongo que fue en el 91. Si recuerdo que dio una conferencia de prensa en un hotel céntrico y ahí fuimos con un grupo de amigos. Yo, el mas fanático, queriendo conseguir adeptos a semejante arte. Y estuvimos no muy lejos de el en una caótica conferencia de prensa: explico que el disco se lo dedicaba a su hija, un pelusoncito de leche, bromeo con algunas preguntas pavas de la gente, contó que últimamente comía y cocinaba comida Mexicana, etc etc. Al dia siguiente (creo) llego el momento del show y ahí jugábamos de locales. Yo trabajaba en la Facu de Ciencias Químicas y conocía gente que estaba ligada al recital, gracias a eso el pibe del audio me consiguió una ‘copia trucha’ del show, pero directo de la consola! Uno de los tantos audios que atesoro en mi iCloud. De una forma u otra, termine con la data adecuada para hablar con el flaco. Y lo curioso que no recuerdo si fue antes o después del recital, pero me acuerdo las pocas frases que intercambiamos. Le conté que me estaba por ir del país y me miro sorprendidísimo y me preguntó porque. ‘Porque quiero hacer ciencia en serio y acá no están dadas las condiciones’ recite. Algo impensado para la época, nadie se iba. El flaco me miro fijo, me comprendió con la mirada y me dijo algo como ‘Entonces haces bien’, y ahí se perdió la conexión y el flaco se puso a charlar con alguien mas, o quizás se fue. Barro tal vez.

La ultima vez que lo vi fue en Junio del 2010. Vino a tocar a NY, a un teatro chiquito en Queens. Cuando me enteré me apresuré a comprar entradas. Como estaban carísimas no fue difícil conseguir en primera fila. Por primera vez iba a ver al flaco en los EEUU y desde una ubicación de privilegio. En ese momento yo viajaba cada fin de semana desde Boston a New Jersey en medio de una transición laboral. Pero no me iba a perder el show por nada. Sali temprano ese viernes desde Boston valija en mano y me encontre con mi Carina en Penn Station. Ahi entendi que en NY después del 9/11 no se puede dejar una valija en ningún lado, así que partimos hacia el show con equipaje y todo. El show estuvo espectacular. Luis y su voz estaban peleados ese dia pero ante la dicha de tenerlo en un lugar tan remoto ese era un detalle menor. Antes de Cementerio Club empezó a toser y bromeando dijo que estaba haciendo la cura del faso. Con 7 mil cigarrillos al mes se te cura todo. Y todos le festejamos la ocurrencia. Que pavos. Que ironia.  Nunca me oíste en tiempo.
Al final del show fuimos a buscar la valija y el quia que las cuidaba nos dijo que los músicos generalmente salían por una puerta lateral. Y hacia allá fuimos. Tras esperarlo unos 20 minutos apareció de muy buen humor. Habremos sido unos 15 esperando; el flaco se tomo su tiempo para hablar con todos, sacarse fotos y firmar autógrafos.
Eso si, cuando me vio con la valija puso una cara de “WTF?”. Y entonces le explique que había venido desde Boston a verlo y el flaco se emociono muchísimo. Y me dio un abrazo. Y otro pibe lo saludó, y alguien le dijo que hacia toda una vida que lo escuchaba, y el flaco que se emociona de nuevo. Y unos pibes de Philly le pidieron saludar a sus hijos en un video y el flaco otra vez al borde de las lagrimas hablando de sus nietos. Un momento hermoso, ternura ventanilla. Todo capturado en HD video para youtube; tiempos modernos. Antes de irse nos volvió a saludar, hablamos de que en pocos días era el día del padre, que se quedaban hasta el Sábado, agradeció otra vez, se enterneció de nuevo y se fue. Y se fue para siempre, Luis. Un vacío sideral.

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